2. Situación actual del problema público

2.1. Ámbito de los glaciares y ecosistemas de montaña

2.2. Población beneficiaria de los glaciares y ecosistemas de montaña

2.3. Evidencias del problema público

2.4. Evidencias de los factores causales del problema público

2.5. Focalización

2.1. Ámbito de los glaciares y ecosistemas de montaña

a) Glaciares

Como se mencionó anteriormente, el Perú concentra el 68% de los glaciares tropicales del mundo, los cuales están distribuidos en tres sectores:

  • Cordilleras glaciares de los andes del norte: 1. Blanca, 2. Huallanca, 3. Huayhuash y 4. Raura
  • Cordilleras glaciares de los andes del centro: 5. Huagoruncho, 6. La Viuda, 7. Central, 8. Huaytapallana y 9. Chonta
  • Cordilleras glaciares de los andes del sur: 10. Ampato, 11. Vilcabamba, 12. Urubamba, 13. Huanzo, 14. Chila, 15. La Raya, 16. Vilcanota, 17. Carabaya, 18. Apolobamba, 19. Volcánica y 20. Barroso

Las 20 cordilleras glaciares tienen altitudes que van desde los 1,000 hasta los 6,757 m.s.n.m.

Gráfico N.° 5: Ubicación de las Cordilleras glaciares del Perú

Fuente: INAIGEM

 

Además, basado en los avances del proyecto permafrost del INAIGEM, al igual que en otras regiones de los Andes Sudamericanos, en el Perú se han identificado tres tipos de geoformas glaciares, cuya diferenciación es muy importante para comprender los potenciales reservorios de agua e identificar la importancia de estas geoformas con las actividades humanas.

Cuadro N.° 2: Geoformas glaciares

Fuente: INAIGEM

 

A nivel de cuencas, de las 231 cuencas e intercuencas identificadas por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) a nivel nacional, 38 (37 cuencas y 1 intercuenca) tienen glaciares y/o lagunas de origen glaciar.

Gráfico N.° 6: Cuencas con glaciares y/o lagunas de origen glaciar

Fuente: ANA, INAIGEM

Cuadro N.° 3: Cuencas con glaciares y/o lagunas de origen glaciar

Fuente: ANA, INAIGEM

 

A nivel de departamentos, diez (10) cuentan con glaciares y/o lagunas de origen glaciar, y cuatro (4) solo tienen lagunas de origen glaciar.

Gráfico N.° 7: Cantidad de glaciares por departamentos

Fuente: INAIGEM

 

Cuadro N.° 4: Glaciares y lagunas por departamentos

Fuente: INAIGEM

 

b) Ecosistemas de montaña

A parte de los glaciares, se presenta una diversidad de formas en los ecosistemas de montaña, como son: bosques de yunga, bosques andinos, pastizales, humedales y matorrales. Dichas formas de ecosistemas de montaña se determinaron y agruparon a partir del mapa nacional de ecosistemas del Perú desarrollado por el MINAM.

Cuadro N.° 5: Formas de ecosistemas de montaña seleccionados

Fuente: INAIGEM basado en el mapa nacional de ecosistemas del Perú

 

Gráfico N.° 8: Formas de ecosistemas de montaña y superficie

Fuente: INAIGEM basado en el mapa nacional de ecosistemas del Perú e INEI

 

Es así, que los ecosistemas de montaña se presentan por encima de los 300 a 400 m.s.n.m. -dependiendo de la latitud- en las vertientes occidental (región natural andina) y oriental (región natural yunga o selva alta) de la Cordillera de los Andes; y cubren el 44% de la superficie terrestre del país.

Gráfico N.° 9: Superficie de los ecosistemas de montaña y beneficiarios

Fuente: INAIGEM basado en el mapa nacional de ecosistemas del Perú

 

A nivel de cuencas, de las 231 cuencas e intercuencas identificadas por la Autoridad Nacional del Agua (ANA) a nivel nacional, 151 (93 cuencas y 58 intercuencas) tienen relación con los ecosistemas de montaña.

Gráfico N.° 10: Cuencas e intercuencas relacionadas con los ecosistemas de montaña

Fuente: ANA, INAIGEM

A nivel de departamentos, se observa que de los 24 departamentos que tiene el Perú:

  • Solo Tumbes no tiene superficie de ecosistemas de montaña
  • En 11 departamentos la superficie de ecosistemas de montaña es mayor al 80% (Amazonas, Áncash, Apurímac, Ayacucho, Cajamarca, Cusco, Huancavelica, Huánuco, Junín, Pasco y Puno)
  • En 6 departamentos la superficie de ecosistemas de montaña está entre 50% y 80% (Arequipa, La Libertad, Lima, Moquegua, San Martín y Tacna)
  • En 6 departamentos la superficie de ecosistemas de montaña es menor a 20% (Ica, Lambayeque, Loreto, Madre de Dios, Piura y Ucayali)

Cuadro N.° 6: Superficie de ecosistemas de montaña por departamentos

Gráfico N.° 11: % Superficie de ecosistemas de montaña por departamentos

Fuente: INAIGEM basado en el mapa nacional de ecosistemas del Perú

 

4.2. Población beneficiaria de los glaciares y ecosistemas de montaña

a) Población beneficiaria directa

Se ha calculado que 10 millones 698 mil 552 personas (36.4% de la población nacional) viven en los ecosistemas de montaña, por consiguiente, se benefician directamente de los recursos que les brinda los ecosistemas de montaña.

Cuadro N.° 7: Población por departamento que vive en los ecosistemas de montaña

Gráfico N.° 12: Población por departamento que vive en los ecosistemas de montaña

Fuente: INAIGEM basado en el mapa nacional de ecosistemas del Perú y en el INEI

 

b) Población beneficiaria indirecta

Es importante resaltar, que los ecosistemas de montaña no solo benefician a las personas que habitan en estas zonas, sino también al resto de la población. El principal ejemplo es el agua, cuya fuente son las lluvias y el 80% de estas se precipitan por encima de los 3,000 m.s.n.m. y son retenidas en los glaciares, lagunas, humedales y pastizales alto andinos. Es así, que los ecosistemas de montaña se constituyen en la principal fuente de agua que originan los ríos que discurren por las laderas andinas hacia las vertientes del Pacífico, del Atlántico y del Titicaca, estas aguas no solo son importante para la producción de alimentos, sino también son muy útiles para generar energía eléctrica y para abastecer de agua dulce o agua potable a los centros poblados, los asientos mineros y las industrias que transforman las materias primas de la región[1].

Es así, que considerando las cuencas e intercuencas relacionadas a los ecosistemas de montaña, se ha calculado que 16 millones 281 mil 478 personas que viven en la costa (52.1% de la población nacional), se benefician del agua proveniente de los ecosistemas de montaña.

Gráfico N.° 13: Beneficiarios indirectos de los ecosistemas de montaña

Fuente: INAIGEM basado en el mapa nacional de ecosistemas del Perú, ANA e INEI

 

2.3. Evidencias del problema público

A partir de la información disponible y conforme el problema público, se debe identificar las evidencias de la disminución de los beneficios que brindan los glaciares y ecosistemas de montaña.

Los principales beneficios que se analizarán son: regulación hídrica, regulación de riesgos de desastres, provisión de recursos y diversidad (cultural, genética y de especies)

 

a) Regulación hídrica

Ecosistemas de montaña

Los ecosistemas de montaña se constituyen en la principal fuente de agua, debido a que el 80% de las precipitaciones – lluvias que renuevan el agua dulce- se dan por encima de los 3,000 m.s.n.m., y son retenidas en los glaciares, lagunas, humedales y pastizales alto andinos, que originan los ríos que discurren por las laderas andinas hacia las vertientes del Pacífico, del Atlántico y del Titicaca, estas aguas no solo son importante para la producción de alimentos, sino también son muy útiles para generar energía eléctrica y para abastecer de agua dulce a los centros poblados, los asientos mineros y las industrias que transforman las materias primas de la región[1].

La vertiente del Atlántico, recibe las aguas de la parte oriental de los Andes y de la selva tropical Amazónica, concentra el mayor volumen de agua (97.27%), donde habitan el 30.76% de la población y es la zona donde se produce el 17.6% del PBI. La vertiente del Pacífico, recibe las aguas de la parte occidental de los Andes, solo concentra el 2,18% de volumen de agua, pero alberga al 65.98% de la población y es la zona donde se produce el 80.4% del PBI. La vertiente del Titicaca dispone del 0,56% del agua, alberga al 3.36% de la población y es la zona donde se produce el 2% del PBI[2]

Gráfico N.° 14: El agua en el Perú

Fuente: ANA[3], PNUD[4]

Además, en el mapa siguiente se puede visualizar la importancia de los ecosistemas de montaña para la regulación del agua, donde 117 cuencas hidrográficas de las 159 que se cuenta a nivel nacional (74% en color blanco y amarillo) tienen relación con los ecosistemas de montaña (incluye a las 38 cuencas con glaciares y/o lagunas de origen glaciar en color amarillo).

Gráfico N.° 15: Cuencas relacionadas con los ecosistemas de montañas

Fuente: INAIGEM, ANA

La demanda de agua total estimada para todo el Perú es de 49 717,97 hm3/año, de los cuales el 47.6% es usado para la agricultura, 45.8% para la generación de energía, 4.7% para uso doméstico, 1.3% para transporte, 0.5% para la minería, 0.5% para uso industrial, etc.[5]

Gráfico N.° 16: Demanda de agua nacional por tipo de uso

Fuente: ANA[6]

Cabe precisar, que la superficie agrícola no trabajada representa el 11% de la superficie agrícola, y esto se debe principalmente por la falta de agua que afecta en mayor medida en la Costa (55%), seguido de la Sierra (32%) y la Selva (13%). Además, del total de la superficie agrícola, el 63.8% está bajo secano (utiliza únicamente el agua que proviene de la lluvia) concentrándose en la sierra (51%) y en la Selva (45%); mientras que en la Costa solo representa el 5%[7] y es donde se produce aproximadamente dos tercios del PIB agrícola, por lo cual, es totalmente dependiente del riego[8].

 

Gráfico N.° 17: Superficie agrícola

Gráfico N.° 18: Superficie agrícola según secano o riego

Fuente: CENAGRO (2012)

De la superficie agrícola bajo riego (2,579,899.9 has), el 70.1% tiene cultivo agrícola, encontrándose principalmente en la Costa (57%), seguido de la Sierra (38%) y de la Selva (5%). Además, del total de la superficie agrícola bajo riego y con cultivo (41,808,302 has), el 88% utiliza el sistema de riego por gravedad[9].

Finalmente, se calcula que para el 2025, la costa peruana podría presentar dos escenarios críticos[10]:

  1. Si se asume una tasa de crecimiento demográfico baja, el país presentaría una situación de estrés hídrico, con una disponibilidad de 1,200 m3 /hab/año.
  2. Si se proyecta con una tasa de crecimiento demográfico alta, el país presentaría una situación de escasez hídrica, con una disponibilidad de 1,000 m3 /hab/año.

Gráfico N.° 19: Crisis del agua en la vertiente del Pacífico – Perú

Fuente: Action Population International

Esta situación no solo se presenta a nivel del Perú, sino también a nivel mundial. Se estima que para el 2030, los recursos de agua dulce se disminuirán en un 40%, y que junto con el crecimiento de la población mundial, podría llevar de manera vertiginosa hacia una crisis mundial del agua. Por lo cual,  la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 22 de marzo de 2018, declaró al periodo 2018-2028 como el Decenio de Acción para el Agua, oficialmente denominado Decenio Internacional para la Acción “Agua para el Desarrollo Sostenible” (2018-2028), con el fin de promover la adopción de medidas que ayuden a transformar la manera en que se gestiona el agua[11].

A parte de la escasez de agua, también se tiene problemas en la calidad del agua:

  • De las 159 cuencas a nivel nacional, 41 (26%) de cuencas no cumplen algunos parámetros de los Estándares de Calidad Ambiental (ECA) del agua, debido al vertimiento de aguas residuales no tratadas, el manejo inadecuado de residuos sólidos, los pasivos ambientales y la minería informal e ilegal[12]
  • Del total de 62 ríos costeños, 16 están parcialmente contaminados de plomo, manganeso y hierro, procedentes principalmente de la minería ilegal[13]
  • El deterioro gradual de las fuentes superficiales de agua ha dado como lugar la sobreexplotación de los acuíferos (especialmente para riego de los cultivos de exportación). Estas aguas subterráneas, el 96% de las muestras recogidas en las zonas de Juliaca y Caracoto, y en algunos segmentos del Río Rímac que atraviesa Lima se ha reportado recientemente niveles de arsénico en agua demasiado elevados para el consumo humano, por encima del límite máximo permitido, recomendado por la OMS[14]

 

Cuadro N.° 8: Caso de las cuencas Chillón, Rímac y Lurín

•      Las cuencas Chillón, Rímac y Lurín (ubicadas en el departamento de Lima y en la provincia constitucional del Callao) nacen en los Andes y proporcionan recursos hídricos al área metropolitana de Lima y Callao (la segunda ciudad desértica más grande del mundo, ubicada aguas abajo). Además, en la cuenca de Chillón se ubican 3 glaciares y 44 lagunas de origen glaciar; en la cuenca del Rímac, 16 glaciares y 140 lagunas de origen glaciar y en la cuenca de Lurín, 17 lagunas de origen glaciar.

•      El volumen total promedio anual de extracción de agua en las tres cuencas es de 1 484 millones de m3, de los cuales el 83% es agua superficial y el 17% es agua subterránea[15]. El 69% del agua superficial es generada por el sistema del río Rímac, el 20% por el río Chillón y el 11% por el río Lurín. El uso principal de los recursos hídricos de la cuenca Chirilú es para fines domésticos (69%), seguido de usos agrícolas (22%) e industriales (8%)

•      La disponibilidad de agua en las cuencas es de 125 m3/percápita/por año[16], muy por debajo del umbral de escasez de agua de 1 000 m3/ per cápita / por año establecido por la ONU.  En comparación con otras ciudades sudamericanas, Lima tiene una de las tasas de reservas de recursos hídricos per cápita más bajas, lo que significa que Lima también está mal preparada para satisfacer la creciente demanda de agua en las próximas décadas[17]

•      Los problemas en la cantidad de agua se ven agravados por las graves amenazas a la calidad del agua debido a la contaminación de los efluentes mineros derivados de las minas formales e informales, los residuos agroquímicos y el vertido legal e ilegal de residuos domésticos e industriales. Hay al menos 1.185 fuentes de contaminación en la cuenca del río Rímac (ANA, 2011-2013), con 260 (22%) en el área aguas arriba, 336 (28%) en el área central y 589 (50%) en la zona aguas abajo, donde se concentra la población urbana[18]

•      En 2016, se detectaron altos niveles de metales en la cuenca alta del río Rímac, principalmente arsénico, manganeso, hierro y plomo. La parte inferior de la cuenca del río Chillón presenta baja calidad del agua, con altos niveles de demanda biológica de oxígeno (DBO), cobre, plomo y coliformes termo-tolerantes (por ejemplo, e-coli). La cuenca del río Lurín, por otro lado, presenta excelentes niveles de calidad en la cuenca alta; Sin embargo, existe una alta presencia de coliformes termo-tolerantes en la cuenca baja, presumiblemente por el vertido de desechos sólidos. Los resultados del monitoreo de la calidad del agua subterránea muestran mejores resultados. Los acuíferos Rímac, Chillón y Lurín generalmente muestran resultados de normal a alta calidad en los diferentes puntos de medición. Sin embargo, la calidad disminuye al acercarse a la zona costera, donde se encuentran la ciudad de Lima y el distrito del Callao[19]

 

Cuadro N.° 9: Caso de la cuenca Ica

•      La cuenca Ica (ubicada en el departamento de Huancavelica – cuenca alta y media – y en el departamento de Ica – cuenca baja) nace en los Andes y el 90% de los recursos hídricos es usado para la agricultura, sobretodo para el Valle de Ica (tierra excepcionalmente seca y desértica ubicada aguas abajo) donde se concentra el 7% de la agroexportación, que contribuye en más del 3% del PBI nacional[20]. Además, en la cuenca de Ica se ubican 9 lagunas de origen glaciar.

•      Desde los años noventa, el valle de Ica ha pasado de un modelo económico basado en la producción local a una floreciente economía agroexportadora. En el valle de Ica coexisten tres tipos diferentes de agricultura: agricultura de subsistencia, agricultura tradicional (pequeños agricultores) y agricultura a gran escala para fines agroindustriales y de exportación. Se estima que hay más de 15 600 pequeños agricultores en un área de cosecha de alrededor de 10 000 hectáreas, mientras que 200 empresas a gran escala ocupan más de 17 000 hectáreas (63% de la tierra total de cosecha)[21].

•      La demanda de recursos hídricos para uso agrícola supera la oferta. Las aguas superficiales transportadas por los embalses principales del sistema Choclococha (zona de Huancavelica) muestran un déficit de -370 hm3, mientras que el acuífero Ica, la principal fuente de agua subterránea del valle, muestra un déficit de 52.17 hm3 por año[22]. Además, muchos de los cultivos del Valle de Ica que luego se exportan al resto del mundo, son extremadamente intensivos en agua, como la uva, la papa, los espárragos y el algodón. Ica fue el principal productor de uva del país en 2017 (37% de las exportaciones totales de uva) y es el principal productor de espárragos en 2019[23]. Como resultado, los recursos hídricos, especialmente las fuentes de agua subterránea, están siendo sobreexplotados, lo que hace que el modelo agrícola actual ya no sea sostenible.

Fuente: https://ojo-publico.com/especiales/acuatenientes/poder-e-impunidad-las-empresas-que-controlan-el-agua-en-el-desierto.html

Glaciares[24]  

En condiciones normales, la contribución anual en promedio de los glaciares al suministro de agua para la ciudad de Lima es menor al 1% y para Huaraz es del 19%; pero en condiciones de sequía, la contribución de los glaciares aumenta en ciertos meses hasta 4.15% para Lima y hasta 91.1% para Huaraz.

 

Gráfico N.° 20: Contribución anual en promedio de los glaciares en condiciones normales (año normal)

Gráfico N.° 21: Contribución máxima mensual de los glaciares en condiciones de sequía (año de sequía)

Respecto a los usos del agua, en condiciones normales, en promedio 287 km2, que representa el 1.2% del total de las áreas irrigadas en el Perú, recibe la contribución (mayor al 25%) de los glaciares. Estas áreas de riego son predominantemente de pequeña escala en los Andes; y de las áreas a gran escala en la costa se encuentra Chavimochic (de 458km2) que recibe la mayor contribución de los glaciares (6.8% en promedio, aumentando a 52.1% durante sequías extremas).

Además, en el conjunto de los países de Ecuador, Bolivia y Perú, se calcula que el número de usuarios que dependen continuamente de los recursos hídricos con una contribución promedio mayor al 25% de los glaciares es bajo (391,000 usuarios domésticos, 398 km2 de tierras de regadío y 11 MW de producción de energía hidroeléctrica), pero esta dependencia aumenta drásticamente durante las condiciones de sequía (hasta 3.92 millones de usuarios domésticos, 2,096 km2 de tierras de regadío y 732 MW de producción de energía hidroeléctrica en el mes más seco de un año de sequía). De estos últimos usuarios domésticos, 1.08 millones son población rural en condiciones de pobreza y con una capacidad de adaptación limitada, y es probable también que dependan del agua para uso agrícola que sustenta sus medios de vida.

Cuadro N.° 10: Contribución de agua de los glaciares en Perú, Ecuador y Bolivia

Finalmente, muchas partes de los Andes ya experimentan estrés hídrico, principalmente las tierras altas rurales de los Andes del sur de Perú y Bolivia son particularmente vulnerables debido al clima árido, la ocurrencia frecuente de sequías y la pobreza endémica. Además, según el Quinto Informe de Evaluación del IPCC, un riesgo clave frente al cambio climático para América del Sur, es la disponibilidad de agua en las regiones semiáridas y dependientes del deshielo de los glaciares[25].

Sin embargo, la desglaciación en estos últimos tiempos se está produciendo de manera acelerada, en solo 54 años (entre 1962 y 2016) el Perú perdió alrededor del 53.56% de su superficie glaciar. Asimismo, se estimaron, bajo las condiciones climáticas actuales, que las cordilleras glaciares podrían desaparecer alrededor del año 2100[26].

  • Dos (2) cordilleras glaciares ya no cuentan con cobertura glaciar, las cuales son denominadas “Cordilleras glaciares extintas”: 19. Volcánica y 20. Barroso.
  • Cinco (5) cordilleras glaciares están en proceso de extinción, porque han perdido más del 80% de su cobertura glaciar desde 1962/1955, y son denominadas “Cordilleras glaciares en extinción”: 6. La Viuda, 9. Chonta, 13. Huanzo, 14. Chila y 15. La Raya
  • Ocho (8) cordilleras glaciares han perdido entre el 50% y 80% de su superficie glaciar: 2. Huallanca, 4. Raura, 5. Huagoruncho, 7. Central, 8. Huaytapallana, 18. Apolobamba, 10. Ampato y 17. Carabaya.
  • Cinco (5) cordilleras glaciares han mostrado pérdidas inferiores al 50%: 1. Blanca, 3. Huayhuash, 11. Vilcabamba, 12. Urubamba y 16. Vilcanota.

Gráfico N.° 22: Cordilleras glaciares del Perú extintas y en extinción 

Fuente: INAIGEM

[Por seguir desarrollando]

2.5.Focalización                                                                           

Con el propósito de lograr resultados en el horizonte de la Política Nacional de Glaciares y Ecosistemas de Montaña – PNGYEM (2021-2030), se requiere priorizar ciertos ámbitos, en los cuales se asegure la articulación de las intervenciones de los distintos actores, tanto públicos como privados, nacionales o extranjeros, vinculados a la problemática de los glaciares y ecosistemas de montaña.

Por lo cual, se pretende que la PNGYEM tenga un carácter focalizado a diferencia de la Política Nacional del Ambiente (PNA) que abarca a todo el país, por consiguiente, tiene un carácter universal, al igual que otras políticas nacionales e instrumentos de gestión con las cuales la PNGYEM se debe articular.

A continuación, se presentan algunas opciones -que se pueden combinar- para focalizar [por desarrollar].

  • Opción 1: Considerar el ámbito de las cabeceras de cuenca
  • Opción 2: Considerar las cuencas con glaciares y/o lagunas de origen glaciar
  • Opción 3: Establecer criterios de priorización basados en el problema público y sus factores causales
  • Opción 4: Considerar las cuencas priorizadas por el ANA
  • Opción 5: Otros

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